sábado, 9 de abril de 2011

SEGUNDOS FUERA...



"Tempus fugit", el tiempo vuela... Es un tópico base de la literatura, pero que también ha pasado a nuestro estilo de vida, por llamarle de alguna forma o "informa" si se me permite el "palabro" y con el permiso de los lectores.
¿Porqué nos esforzamos en que pasé el tiempo? El tiempo en si mismo se ocupa de pasar solo... Pero ahi que estamos, que si es jueves, deseando que llegue el viernes...que si es enero deseando que llegue marzo... si verano que invierno, si invierno que verano... El tiempo fagocita al tiempo, y aunque no lo queramos va a pasar igual. La cuestión es en como pasarlo, ahí creo que radica el misterio del propio tiempo. Cuanta más celeridad más apresuramiento y menos disfrute, de ahí que haya un nuevo movimiento extendido en algunos países de Europa que se esfuerza por elogiar la lentitud de las cosas, el tiempo va a pasar igual pero ocupémonos en que pase a gusto y con disfrute de cada segundo, de cada minuto. La prisa genera prisa, y cada vez llevamos, más y más sistematizado el tiempo de cada día, y cada día de ese tiempo.
Hace poco tuve el gran placer de contemplar una obra de teatro basada en esta idea, se trataba de un grupo valenciano "Els pont flotant" y la obra, "Como piedras". Montaje original, escenario adecuado, aforo bonico, interpretación genial, música encantadora, recuerdos agradables, conexión con el público pues estupenda... Resultado un grato y agudo rato de dos horas reposadas y tranquilas, recordando y riendo con las ideas que llegaban a mi mente contemplando cada una de las escenas que se desarrollaban. En definitiva un canto a la contemplación de la vida, de lo rápido que corre el tiempo aunque no queramos que se acelere... Y todo ello me llevaba a pensar en el control con que los humanos creemos que manejamos el tiempo, cuando es realmente al contrario, el tiempo nos maneja y solo cabe una cosa sensata para no perderlo del todo... convertirse en su aliado.
Aprender a jugar con el tiempo, no para ganarle la partida, cosa por otro lado imposible, sino para que quede al menos en tablas... y que el tiempo trague al tiempo en esa batalla contrareloj que nos empeñamos en originar. Pero ahora bien, como aquel que decía:
¡Que paren el mundo que yo me bajo unos momentos!
Imposible de hacer claro está, pero peor es subirse al carro de la prisa aceleradora que nos envuelve y nos envuelve y nos lía en su trama hambrienta y feroz.
En las Geórgicas del poeta romano Virgilio (70-19 a. C.) podemos vislumbrar detalles de esta fugacidad temporal:
“Sed fugit interea, fugit irreparabile tempus, singula dum capti circumvectamur amore”... Pero mientras tanto huye, huye el tiempo irreparablemente, mientras nos demoramos atrapados por el amor hacia los detalles...
En "La Eneida" (canto X, vv. 467-468), también encontramos pensamientos alrededor de esta idea:
“Stat sua cuique dies, breve et irreparabile tempus ómnibus est vitae”... Está decidido el día para cada uno, breve e irreparable es el tiempo de la vida para todos...
Aunque el tópico se genera en la antigüedad clásica es a partir de la Edad Moderna cuando se refuerza aun más, con el ascenso de la burguesía y el triunfo del dinero. Ya no se ve a la vida como un tránsito sino como un camino demasiado corto... La riqueza genera riqueza con el asomo del Capitalismo en ciernes, y esa riqueza hay que disfrutarla, de ahí que cada vez más se vea a la vida como un ascenso sin deriva, y como que se escapa... La muerte ya es una desgracia no un escalón hacia otra vida mejor como ya se vislumbraba en los versos del poeta Jorge Manrique en las postrimerías de la Edad Media, en las "Coplas a la muerte de su padre":

"Recuerde el alma dormida
avive el seso e despierte
contemplando
como se pasa la vida
como se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer
como después de acordado
da dolor;
cómo a nuestro parecer
cualquier tiempo pasado,
fue mejor..."

También Luis de Góngora en su poema "Que se nos va la Pascua" nos recuerda lo efímero de nuestra existencia, lo rápido de nuestra vida, la carrera contrareloj:

"!Que se nos va la Pascua, mozas,
que se nos va la Pascua!
Vuelan los ligeros años
y con presurosas alas
nos roban, como harpías,
nuestras sabrosas viandas..."

Actualmente el tópico continúa y se ha hecho como una parte consustancial de nuestra vida, unos lo viven deprisa, otros intentamos vivirlo despacio, frenando con auténtico frenesí el paso inexorable de los segundos que quieren pasar demasiado rapidos por este presuroso mundo nuestro... Así en poemas, películas, pinturas actuales continúa apareciendo este tópico del paso del tiempo, lo que sigue demostrando que en cierto modo socialmente se sigue con la preocupación por esta idea:

CUANDO EL TIEMPO PASA (Juanes)

"Cuando el tiempo pasa
y nos hacemos viejos
nos empieza a parecer
que pesan más los daños..."

Pero la esperanza y confianza de aprovechar el tiempo sigue estando ahí, aunque nunca se pueda atrasar o parar, o mejor dicho frenar el dicho ya, paso del tiempo. Distinto será la filosofía que cada uno estime o tome observando este paradigma, o te obsesionas y consumes tiempo cada vez más deprisa, o te relajas observas y vives cada momento lo más lentamente posible disfrutando de cada detalle y de cada fragmento de vida, buscando los ratos felices porque ya los malos ratos se ocupan de llegar por si solos...

"Cuando era niña pregunté,
madre ¿de mayor que seré yo?
¿Seré rica, sere mejor...?
Y ella me respondió:
Que será, será
el tiempo te lo dirá..."

QUE SERÁ, SERÁ. Doris Day-B.S. "El hombre que sabía demasiado" A. Hitchcoch


José Antonio Saura Sánchez

lunes, 6 de septiembre de 2010

ADAPTACIONES



La costumbre se hace ya inútil,
el mar de la inteligencia se esconde
cuando el azul de la luz se refleja
en lo escondido de la memoria.
Un destello sin sonido,
un melodrama de sensaciones
un abierto caracol de opiniones
la alegría de esa voz...
Todo es una simple adaptación:
a vivir contigo y sin tí,
a cumplir y a descumplir,
a organizar y desorganizar...
Lecturas, fechas, imágenes,
todo se aferra en los archivos,
todo menos la sensacion de lo fugaz,
que se escapa mucho antes...
Adaptaciones de Levante y de Poniente
por lo Boreal y por lo Austral,
pero la oralidad del mundo
traspasa esos mencionados límites...
Cada vez más y más opacos
se levantan los muros del clamor
contra las barreras de lo inusual
y por tanto cada vez mas anodino...

domingo, 11 de abril de 2010

VOLVER




A un dique seco se va la nave,
aparcada en el remanso sereno.
No hay movimiento, el agua tímida
se queda con tu reflejo de cristal...
y con la luz que desprende aquella sonrisa
aquel amanecer de sensaciones,
aquellos gestos tan tuyos...
Y cuando esto escribo lo recuerdo todo.
Lo que quiero y lo que no quiero
se junta en un solo camino en mi mente,
y como siempre vas en mi ayuda
y me socorres ante un ambiguo naufragio
ante una tumultuosa lluvia, de ahogo,
de ansiedad por lo que fue y lo que será...

domingo, 1 de noviembre de 2009

LA ROSA DEL AZAFRAN




Pequenica, resalada donde crece,
florece al despertar como la luna
como los cientos de estrellas
de un inmenso azafranal.
La lucha de un triste corazón
que aboga por tener un minuto de paz
por encontrar un atisbo de humildad
con esos colores naranjas, amoratados
que el dolor marca en la noche...
La inocencia de esa cara que amanece
que denota la ilusión, que despierta,
después de la madrugada, de la luz...
Corriente es el nuevo ardor que nos recorre
que en su principio nos invade
que nos etiqueta el alma con un suspiro
y con el aliento de otra esperanza
que renace con tu simple voz...

sábado, 3 de octubre de 2009

LA TARDE EMOCIONADA




Los cristales de mi mente se despejan
con una simple llamada me despiertas,
la luz abre paso a la ventana del corazón,
y tú, solo tú, estás ahí, esperándome...
Como siempre la reacción es como es
y tú, solo tú, eres culpable de ello...
Por eso, por todo, por lo mas, por lo demás
protagonizas mi tarde emocionada...

domingo, 27 de septiembre de 2009

HUELGA LINGÜÍSTICA




Desde el principio del estío, tan corto como placentero y agradable, por ende de su propia idiosincrasia meteorológica, me dicen algunos de mis buenos amigos que tengo el blog algo aletargado. Es la verdad, algunas veces he pensado en ponerme a escribir de las innumerables y alargadas experiencias que me han sobrevenido a lo largo de los días estivales... pero ¡me daba pereza lingüística! Si, yo que no suelo tener problemas de vocabulario, me he encontrado con una huelga manifiesta y algo perenne en mi modalidad idiomática, y a pesar de que he llegado a buenos acuerdos con las palabras, al final siempre se me rebotaban algunas de las mas problemáticas, para entretenerme en otra larga tanda de acuerdos y preacuerdos... Por eso y por todo ello, mi blog se encuentra huérfano de relatos y demás escritos en toda la estación estival, no sin darme cuenta de ello y a pesar de tener la firme proposición de solventar dicha situación lo antes posible... Mientras tanto esperaré a que las negociaciones con las rebeldes palabras causantes de esta huelga idiomática, den sus buenos frutos y pronto vuelva todo a la más estricta normalidad, con el inicio de este nuevo y magnífico curso...

domingo, 3 de mayo de 2009

ACASO LO SÉ YO...




Acaso lo sé yo... Esto fue lo que le dije a un amigo el otro día, cuando me inquirió en una amable conversación, sobre las causas por las que tenía un poquico abandonado este blog. El blog, mi blog, la prolongación de mis ideas, de mis pensamientos, de mis emociones, y de mis interiores... Le dije con afabilidad que no lo sabía, que esto es como los impulsos, que necesitas comunicarte contigo mismo y nada mejor que unas páginas vacías que esperan verse llenas con unas palabras que a veces te cuestan, otras te salen del alma y otras fluyen como si de un río se tratase por el cauce de todo tu entendimiento... ¡Pero que le voy a hacer! Llevo unos días, unas semanas, que hablo poco conmigo mismo, que estoy un poco extraviado en ese mi mundo interior, que me falta un algo que no se que es, pero que si que tengo presente; me mareo con los vaivenes del tiempo, con la inseguridad de la masa que se mueve en torno a mí, con los electrizantes cambios que te acechan y que te ennervan hasta el punto de agitarte interiormente...
Esto es así, y yo que me creía que era dueño de mi mismo, que controlaba lo que me atañía de cerca o de lejos, que tenía la certeza de muchas cosas... veo y compruebo que no es así, y que me atrae la posibilidad de dejarme llevar, de dejarme arrastrar por todo eso, porque en definitiva estoy agotado de actuar, de hacer bien mi papel, de expresar lo que quieren que exprese, de ser como se quiere que yo sea, de vender mi sonrisa, de articular las palabras que quieren escuchar, de vivir en la realidad que otros se montan y en la cual tengo mi sitio reservado... Mi niño interior me dice que grite, que salte, que baile, que me agite, que vaya por el camino de la contracorriente,que cante, que me ría a carcajada limpia, que es bueno saltarse alguna pequeña norma sin romperla, eso si, que salga a andar por esos mundos, que mire hacia adelante, que me centre en lo divertido, que me convierta en rey del optimismo, que no me pare en lo negativo, que busque esos ratos agradables y buenos, que viaje, que ande, que corra, que nade, que patine, que...
Y yo alguna vez me he parado a discutir con mi niño interior. ¿Acaso no soy yo así?
¿Acaso me ves de otra manera? ¿Acaso intentas liarme en la maraña de la desorganización más organizada? ¿Acaso...?
Y después de muchos más "acasos", llego a la conclusión de que no, no tengo que preocuparme porque soy como soy, aunque me rayen la cabeza pensamientos como este, y que no me tengo que esforzar nada, porque yo ya voy esforzado a tope... Simplemente me limito a vivir y dejar vivir, aprovechando esos momentos que nos acompañan siempre y componen nuestros destellos de felicidad, apoyándome en el bien de todos los demás... Así soy... Pero, ¿acaso lo sé yo?