domingo, 3 de mayo de 2009

ACASO LO SÉ YO...




Acaso lo sé yo... Esto fue lo que le dije a un amigo el otro día, cuando me inquirió en una amable conversación, sobre las causas por las que tenía un poquico abandonado este blog. El blog, mi blog, la prolongación de mis ideas, de mis pensamientos, de mis emociones, y de mis interiores... Le dije con afabilidad que no lo sabía, que esto es como los impulsos, que necesitas comunicarte contigo mismo y nada mejor que unas páginas vacías que esperan verse llenas con unas palabras que a veces te cuestan, otras te salen del alma y otras fluyen como si de un río se tratase por el cauce de todo tu entendimiento... ¡Pero que le voy a hacer! Llevo unos días, unas semanas, que hablo poco conmigo mismo, que estoy un poco extraviado en ese mi mundo interior, que me falta un algo que no se que es, pero que si que tengo presente; me mareo con los vaivenes del tiempo, con la inseguridad de la masa que se mueve en torno a mí, con los electrizantes cambios que te acechan y que te ennervan hasta el punto de agitarte interiormente...
Esto es así, y yo que me creía que era dueño de mi mismo, que controlaba lo que me atañía de cerca o de lejos, que tenía la certeza de muchas cosas... veo y compruebo que no es así, y que me atrae la posibilidad de dejarme llevar, de dejarme arrastrar por todo eso, porque en definitiva estoy agotado de actuar, de hacer bien mi papel, de expresar lo que quieren que exprese, de ser como se quiere que yo sea, de vender mi sonrisa, de articular las palabras que quieren escuchar, de vivir en la realidad que otros se montan y en la cual tengo mi sitio reservado... Mi niño interior me dice que grite, que salte, que baile, que me agite, que vaya por el camino de la contracorriente,que cante, que me ría a carcajada limpia, que es bueno saltarse alguna pequeña norma sin romperla, eso si, que salga a andar por esos mundos, que mire hacia adelante, que me centre en lo divertido, que me convierta en rey del optimismo, que no me pare en lo negativo, que busque esos ratos agradables y buenos, que viaje, que ande, que corra, que nade, que patine, que...
Y yo alguna vez me he parado a discutir con mi niño interior. ¿Acaso no soy yo así?
¿Acaso me ves de otra manera? ¿Acaso intentas liarme en la maraña de la desorganización más organizada? ¿Acaso...?
Y después de muchos más "acasos", llego a la conclusión de que no, no tengo que preocuparme porque soy como soy, aunque me rayen la cabeza pensamientos como este, y que no me tengo que esforzar nada, porque yo ya voy esforzado a tope... Simplemente me limito a vivir y dejar vivir, aprovechando esos momentos que nos acompañan siempre y componen nuestros destellos de felicidad, apoyándome en el bien de todos los demás... Así soy... Pero, ¿acaso lo sé yo?

sábado, 21 de febrero de 2009

EL DESCONCIERTO



Era otra tarde como las demás.
Juiciosa, justa en su propia media,
tiempo que recorría mis horas
disfrazándolas de minutos locos...
Y me sumo de nuevo en lo conocido
por desconocido para mí...
Era como si ya lo hubiera vivido anteriormente,
como esa sensación que nos asalta de vez en cuando,
creyendo que lo que está por suceder
ya sucedió en otra ocasión, en otro momento, en otra vida...
Y es que ese sentimiento de creer
que eres un ave volando en círculos
sobre su propia existencia, te abruma, te apabulla
y te entretiene comiendo en las maravillas de tu propio ingenio.
Tu estás ahí, frente a mí,
ofreciéndome lo que tanto ansio,
y me da temor, respeto, por no creer poder compartirlo,
por no saber hacia donde me dirijo...
Con tus palabras se genera de nuevo
el desconcierto de lo vivido.
Y como todo lo tuyo me viene en conjunto,
todo en un solo segundo se representa feliz,y con ese estilo...
Como viene siendo ya habitual ultimamente en mi,
me rondan cuestiones de tipo dubitativo
y es que ya no estoy para tanto desatino...
Cuando creo que ya estoy dispuesto a despegar de mi mismo,
algo me frena y me de la mano para mantenerme bien asido
a la situación preestablecida por el destino...
Yo me quiero oponer, porque nadie me ha consultado
ni me ha puesto sobre aviso,
por eso nado contracorriente y me esfuerzo por vivirlo,
aunque recuerde en cada momento
tu presencia cercana y tu aliento en mi mismo...
Así el sentirme de esta forma aunque me desconcierta
me hace, con la misma esencia tener conciencia de estar vivo,
y por vivo, vivir en mi, buscando la felicidad compartiéndola contigo,
y con los que están conmigo...

domingo, 8 de febrero de 2009

VENDAVALES



Masas de aire que se agitan
que se mueven tras la frontera del tiempo
y que te arrullan en su regazo
como si la vida se parara un momento.
Legado de un pasado que se derrite
que cuida de que de ello te empapes
y no se pierda después de que eso
te sumerja en el profundo abismo
de los recuerdos.
Pero, ¿qué seríamos sin ellos?
Acaso se puede, de un minuto a otro,
prescindir de lo vivido
como si jamás hubiera ocurrido.
¿De qué materia estamos hechos?
¡Si con cada uno removemos
un lado de lo pasado, sin pasarlo de nuevo!
Hay que ver, cuanta complicación
nos buscamos los humanos para transmitir
los sentimientos...
Con lo fácil que es decir un: ¡Te quiero!
Y, ¡ay! que damos vueltas y vueltas
y lo pensamos con detenimiento
y mientras cavilamos en como decirlo
se escapan esos momentos de compartimento.
Vana ilusión entonces,
que se lleva el vendaval del tiempo.
Como otros vendavales que acuden,
prestos a jugar con las horquillas
de nuestro cerebro,
y de sus circunloquios menos llevaderos.

sábado, 31 de enero de 2009

AQUELLAS TARDES DE CAFE



Otra vez se abre ante mí el libro de los recuerdos, y al cruzarme contigo me pongo a pensar de nuevo en aquellas tardes junto al recio cristal de aquel soñado café. Tu me dabas la mano por debajo de la mesa, no fuera que nos viesen, (ya ves, con esa timidez que nos comía a los dos por dentro y por fuera) que estaban mal vistas las demostraciones afectivas en público; como si el darse la mano fuera un deleznable delito moral... Yo simplemente te miraba a los ojos, y no hacía falta más. Tus ojos me lo decían todo, manteníamos la mirada insoslayablemente sin rubor, los gestos y el lenguaje visual actuaban por sí solos. Esos ojos penetraban en mí y escudriñaban el interior de mis sentimientos, y ante ellos yo me sentía como desnudo... Era incapaz de desistir de esa mirada a la vez suave y profunda... Yo respondía simplemente con tiernas caricias en el dorso de tu mano, y así podíamos pasar horas... La excusa del café era perfecta para mantener una conversación gestual, con a veces tan pocas palabras que el silencio se podía cortar, pero no echábamos de menos las palabras, todo estaba ya dicho...

jueves, 29 de enero de 2009

UNO DE ESOS DÍAS


Time Confusion. Art4Heart.Gallery

Hoy es de esos días... ¡Días de mucho, vísperas de nada!, como bien reza el refrán...Días de hartazgo, pero en el buen sentido de la palabra, yo no suelo ser, para nada, negativo. Soy positivista y en esa postura me inclino... Pero ante todo he de reconocer que, hoy estoy harto... De ser y de no ser, de querer y no querer, de hablar y de callar, de portarme y de no portarme... En definitiva harto... ¡Pero eso si! Siempre declarando que estar harto es... hasta bueno. ¿Y todo esto...? Pensarán ustedes, aguerridos lectores de este mi mar de dudas, que he perdido el norte... Pero eso nunca, porque yo el norte no lo puedo perder, ya que no se puede perder lo que no se tiene... Y el que diga que lo tiene pretende engañarse... Nadie somos dueños de las situaciones, sino que estas nos envuelven y nos enzarzan en sus aguas pantanosas, y valientes aquellos que saben vadearlas y salir airosos...¡Eso, sin duda, es un trabajo titánico! Pero ahí estamos poniendo siempre la mejor cara que tenemos, para mostrar que sí, que somos dueños de la situación; e ingenuos caemos en esa falacia que nos enfrenta a lo contrario, la situación es la que se adueña de nosotros y nos marca en la frente, como si de vulgar ganado se tratase, y perdón por la expresión.
Y es asi como me siento. Ultimamente no escribo, me decía esta mañana un buen amigo, y pensé yo al oir sus palabras que la razón le acompañaba... Pero es que llevo una racha de esos días en los que la situación me domina, me sobrepasa y me traspasa, aunque desde fuera no se note, ya hago yo ese gran esfuerzo sobrehumano, para mostrar mi mejor cara a la adversidad que me quiere rodear, y que yo la bailo, a ver si así la despisto y me olvida por algún tiempo... que no estaría mal. La inspiración también se ha vuelto contra mí, me señala con su dedo arrugado, diciéndome que ya me he dado por vencido, que ha ganado esta batalla contra mí... y nada más equivocada está... Ya que esta es solo una etapa más en la contracarrera de la vida y ahí estoy yo, preparándome como siempre para ser uno más en la maratón de la alegría y del misterio que rodea a las cosas buenas que hay en nuestro existir...

martes, 23 de diciembre de 2008

SOLO UN SEGUNDO



Solo un segundo me lleva pensar
en aquellas cosas que otrora me erguían
como pináculo inerte en el camino del destino...
¡Y me resulta increíble, inimaginable...!
Solo un segundo separa la idea, de su luz,
de la ruta de su libertad ante lo real
ante el aguante de los machaques del tiempo.
Tiempo perdido en las agujas del agua,
donde unos ojos te miran impunemente...
Tan azules que su ingenua mirada
te penetra con artimañas de emociones,
y te llevan a recuerdos de tiempos no tan remotos,
y convergen como en un punto de fuga mutuo,
y te horadan el corazón con una daga salvaje,
y te arrancan de lo más hondo una lágrima...
Que quiere correr, sensible, por tu cara
hasta la comisura de tus labios y alli,
pararse libremente a besar tu boca callada
enaltecida por la leve ansia de gritar en silencio
el apagado llanto que pulula por tu interior...
Triste destino para una lágrima de amor
de recuerdo desesperado por la ausencia impuesta
arañada y trastocada de la realidad,
pero nunca de lo profundo de la memoria...

domingo, 21 de diciembre de 2008

MOMENTOS





Es así. Rotundamente...¡si! La vida es una grandiosa suma de momentos. Yo me quedo con los gratos indudablemente... Pero..., ¡ay!, que tienden a fugarse por las esquinas de mi entendimiento. Y yo me confabulo para que resurjan, afloren de nuevo; porque ahí están y no se han perdido. Esto me pasa por confiado, por creer que perdurarán siempre en el mismo sitio de la memoria, y nada más vano... Se me escapan, se me traspapelan en la odisea del tiempo. Y yo no quiero eso.
-"Siempre quedarán los buenos momentos"-, suelen decir, aunque eso no es un fiel reflejo... Unos pocos momentos ingratos anulan a los que son algo menos, aunque solo sea por poco tiempo, ya que si esto fuera imperecedero... ¿quien sería capaz de soportar tan triste desasosiego?
Y así encerrado en estos devaneos, me esfuerzo por plasmar en el escrito todo lo que me asalta por dentro... Y que me hiere, me desafora, me abruma y me quiere llevar por caminos inciertos...¡Pero no! ¡Conmigo han dado en hueso! Sabré aferrarme al buen recuerdo de lo que nos queda aunque me rinda en ese intento...