martes, 17 de diciembre de 2024

Esas cosas que pasan

Desde que amanece, desde el alba, e incluso en brazos de Morfeo esas cosas que pasan, siempre, a cada momento, pasa el tiempo... Ese tiempo anguloso, esquinado, anodino en ocasiones, espartano... Nos lleva, te marca, con lágrimas de amor, de dolor o de simpleza. Siempre con destino incierto con estación de partida y llegada, con sensaciones de añoranza, con actitud manifiesta de lentitud, tornada en raudo molino de viento. Siempre adelante ese tiempo potente mueve las pestañas mundanas que acarician los respiros vitales, los inusuales pasos caminados... Y a la luz de la esperanza suena la melodía de los dias vividos que enfrentan a cada uno con su ser... y ahi estás tu con la lanza en la mano para constatar la vida, el tiempo... Ese tiempo en el que sin parar suceden esas cosas que pasan.

lunes, 4 de febrero de 2019





La vorágine del tiempo te atrapa
cada vez ruge más la tempestad
de lo vivido, de lo que está por llegar.
La historia perfecta no se da
historias incompletas nos aletargan
nos sobrepasan, nos entretienen:
El tiempo y la historia como migajas,
acompañan el devenir de la nostalgia
que agrede el sentir del sujeto
abierto a todas las suertes...
En otros lugares del recuerdo
se accede por la memoria de un clic
que golpea y golpea hasta sin parar,
hacia una levedad de lo sublime
que enciende el alma a la libertad
de las palabras nunca dichas...
Tú como un ente sólido y yo...
como una fugaz promesa rota...

martes, 17 de enero de 2012

A VECES ESAS COSAS...


Cuando algo te llama la atención te sueles parar, al menos un instante... depende siempre de la fuerza de esa llamada de atención. Pero no es el ruido lo que te atrapa sino la fuerza de la expresión de ese momento... No porque se grite se escucha antes; no porque se lance un pullazo el daño causado es igual al impulso dado... eso es así. A veces esas cosas no pasan porque si, suelen pasar porque se buscan o las buscan pero no tanto por lo que te aflige sino por lo que te llega. Eso es así... La ignorancia suele dañar mucho más que la sapiencia naturalmente. La ignorancia es un arma letal en manos de un osado. Pero... ¿qué se le va a hacer? La intención puede ser más o menos pero nunca es la misma intensidad la que se lanza que la que se recibe... La templanza se nutre de la paciencia y esta se mantiene con la serenidad del tiempo que te va enredando en sus segundos alocados, tragados por la magnificencia de las horas que se diluyen en la prisa de este mundo ajetreado. Pero... ¿qué se le va a hacer? Contra el tiempo no podemos ir, contra la ignorancia algo más pero... ¡cuidado!... nunca con tanta fuerza como uno quisiera.
Esta mañana sin ir más lejos me he encontrado con un ejemplo que viene a ilustrar estas contradicciones mías, en las que de vez en cuando me sumerjo para darme cuenta que poco más puedo hacer. Un mozalbete se empeñaba en hacerme ver a mi lo blanco como si fuera negro, a pesar de todas mis explicaciones basadas en el conocimiento de los libros y de la cultura adquirida con mucho esfuerzo, eso sí, en toda la dilatada vida de lectura y estudio que gracias a mis padres he logrado, que gracias a mi tesón he ido coleccionando... Pero a pesar de todo aún sigo siendo una persona que no sabe mucho, porque tampoco se puede saber mucho, porque el saber no tiene límites y uno que es imperfecto por naturaleza sí que los tiene.
Pero bueno, a lo que iba, la ignorancia supina es tan atrevida que te pone a veces en el límite de lo inverosimil, y eso es lo que me ha pasado esta mañana con este ingenuo mozalbete que pretendía imponerme su teoría nacida de la nada, de que lo suyo era lo bueno, y de que lo que opina el resto del mundo es lo erróneo... Yo he intentado sacarlo de su crasa equivocación pero lejos de conseguirlo, ha servido para reforzar lo suyo que al final de cuentas es lo que el quería, pero eso sí, sin mi autorización y sin el más mínimo consentimiento ni cultural, ni lógico. Pero... ¿qué se le va a hacer? Cada uno con su ignorancia es feliz. Así que para que romper con el verdadero saber esa felicidad autoconsentida.


Nunca se termina uno de sorprender con estos personajes tan espectaculares que somos nosotros mismos, con nuestras cosas, con nuestras osadías, con nuestras ignorancias... En fin, a lo que iba. A veces esas cosas a mí, por lo menos, me sirven para seguir pensando. Y ya, por tanto, me sirven de algo...

miércoles, 4 de enero de 2012

A LA BUENA SOMBRA





Aquella luz que se cuela entre tus hojas
aquel clamor que se fija cuando te alzas,
es como el candor del cielo
que cae sobre mi mañana...
La línea del tiempo se para a tus pies
pues tu sabes bien donde descansas,
y ese rubor que siento,
cuando al amanecer me suenas,
me llamas...
A la buena sombra de tus ramas...

A la buena sombra te eriges,
como un mástil en el levante,
en el poniente, como una estatua,
y esa sombra alarga
tu razón de ser y mi alma,
y en toda la campiña del olvido
tu te destacas como esa planta,
como ese encanto que engaña
al viento, al sol y al agua...
A la buena sombra de tus ramas...

A la buena sombra, la libertad emana
con una daga que en ráfagas se cierne
entre las charcas, que tus pies bañan,
y que se mecen entre los laureles
como si entre ellos se renovara el misterio
y en todo lo que haces destaca la templanza...
A la buena sombra de tus ramas...

A la buena sombra, se refugian
las alegrías y las penas pasajeras
pero no ufanas, seniles por lo largas
y fugaces por lo que dañan.
Unas y otras se baten entre tus ramas
y a los pies de tu frondoso cuerpo
un niño compone unos ligeros versos
que sucumben en los oídos del alba.
A la buena sombra de tus ramas...

Destellos de la voz resuenan ligeros
en los suspiros de aquel águila
que sobrevuela tu copa, en lo alto
y que contigo compite en esperanza.
Con su vuelo dispone en arcos
la ligereza del murmullo que clama
en la lejanía, como el que quiere oir...
la nada.
A la buen a sombra de tus ramas...

sábado, 9 de abril de 2011

SEGUNDOS FUERA...



"Tempus fugit", el tiempo vuela... Es un tópico base de la literatura, pero que también ha pasado a nuestro estilo de vida, por llamarle de alguna forma o "informa" si se me permite el "palabro" y con el permiso de los lectores.
¿Porqué nos esforzamos en que pasé el tiempo? El tiempo en si mismo se ocupa de pasar solo... Pero ahi que estamos, que si es jueves, deseando que llegue el viernes...que si es enero deseando que llegue marzo... si verano que invierno, si invierno que verano... El tiempo fagocita al tiempo, y aunque no lo queramos va a pasar igual. La cuestión es en como pasarlo, ahí creo que radica el misterio del propio tiempo. Cuanta más celeridad más apresuramiento y menos disfrute, de ahí que haya un nuevo movimiento extendido en algunos países de Europa que se esfuerza por elogiar la lentitud de las cosas, el tiempo va a pasar igual pero ocupémonos en que pase a gusto y con disfrute de cada segundo, de cada minuto. La prisa genera prisa, y cada vez llevamos, más y más sistematizado el tiempo de cada día, y cada día de ese tiempo.
Hace poco tuve el gran placer de contemplar una obra de teatro basada en esta idea, se trataba de un grupo valenciano "Els pont flotant" y la obra, "Como piedras". Montaje original, escenario adecuado, aforo bonico, interpretación genial, música encantadora, recuerdos agradables, conexión con el público pues estupenda... Resultado un grato y agudo rato de dos horas reposadas y tranquilas, recordando y riendo con las ideas que llegaban a mi mente contemplando cada una de las escenas que se desarrollaban. En definitiva un canto a la contemplación de la vida, de lo rápido que corre el tiempo aunque no queramos que se acelere... Y todo ello me llevaba a pensar en el control con que los humanos creemos que manejamos el tiempo, cuando es realmente al contrario, el tiempo nos maneja y solo cabe una cosa sensata para no perderlo del todo... convertirse en su aliado.
Aprender a jugar con el tiempo, no para ganarle la partida, cosa por otro lado imposible, sino para que quede al menos en tablas... y que el tiempo trague al tiempo en esa batalla contrareloj que nos empeñamos en originar. Pero ahora bien, como aquel que decía:
¡Que paren el mundo que yo me bajo unos momentos!
Imposible de hacer claro está, pero peor es subirse al carro de la prisa aceleradora que nos envuelve y nos envuelve y nos lía en su trama hambrienta y feroz.
En las Geórgicas del poeta romano Virgilio (70-19 a. C.) podemos vislumbrar detalles de esta fugacidad temporal:
“Sed fugit interea, fugit irreparabile tempus, singula dum capti circumvectamur amore”... Pero mientras tanto huye, huye el tiempo irreparablemente, mientras nos demoramos atrapados por el amor hacia los detalles...
En "La Eneida" (canto X, vv. 467-468), también encontramos pensamientos alrededor de esta idea:
“Stat sua cuique dies, breve et irreparabile tempus ómnibus est vitae”... Está decidido el día para cada uno, breve e irreparable es el tiempo de la vida para todos...
Aunque el tópico se genera en la antigüedad clásica es a partir de la Edad Moderna cuando se refuerza aun más, con el ascenso de la burguesía y el triunfo del dinero. Ya no se ve a la vida como un tránsito sino como un camino demasiado corto... La riqueza genera riqueza con el asomo del Capitalismo en ciernes, y esa riqueza hay que disfrutarla, de ahí que cada vez más se vea a la vida como un ascenso sin deriva, y como que se escapa... La muerte ya es una desgracia no un escalón hacia otra vida mejor como ya se vislumbraba en los versos del poeta Jorge Manrique en las postrimerías de la Edad Media, en las "Coplas a la muerte de su padre":

"Recuerde el alma dormida
avive el seso e despierte
contemplando
como se pasa la vida
como se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer
como después de acordado
da dolor;
cómo a nuestro parecer
cualquier tiempo pasado,
fue mejor..."

También Luis de Góngora en su poema "Que se nos va la Pascua" nos recuerda lo efímero de nuestra existencia, lo rápido de nuestra vida, la carrera contrareloj:

"!Que se nos va la Pascua, mozas,
que se nos va la Pascua!
Vuelan los ligeros años
y con presurosas alas
nos roban, como harpías,
nuestras sabrosas viandas..."

Actualmente el tópico continúa y se ha hecho como una parte consustancial de nuestra vida, unos lo viven deprisa, otros intentamos vivirlo despacio, frenando con auténtico frenesí el paso inexorable de los segundos que quieren pasar demasiado rapidos por este presuroso mundo nuestro... Así en poemas, películas, pinturas actuales continúa apareciendo este tópico del paso del tiempo, lo que sigue demostrando que en cierto modo socialmente se sigue con la preocupación por esta idea:

CUANDO EL TIEMPO PASA (Juanes)

"Cuando el tiempo pasa
y nos hacemos viejos
nos empieza a parecer
que pesan más los daños..."

Pero la esperanza y confianza de aprovechar el tiempo sigue estando ahí, aunque nunca se pueda atrasar o parar, o mejor dicho frenar el dicho ya, paso del tiempo. Distinto será la filosofía que cada uno estime o tome observando este paradigma, o te obsesionas y consumes tiempo cada vez más deprisa, o te relajas observas y vives cada momento lo más lentamente posible disfrutando de cada detalle y de cada fragmento de vida, buscando los ratos felices porque ya los malos ratos se ocupan de llegar por si solos...

"Cuando era niña pregunté,
madre ¿de mayor que seré yo?
¿Seré rica, sere mejor...?
Y ella me respondió:
Que será, será
el tiempo te lo dirá..."

QUE SERÁ, SERÁ. Doris Day-B.S. "El hombre que sabía demasiado" A. Hitchcoch


José Antonio Saura Sánchez

lunes, 6 de septiembre de 2010

ADAPTACIONES



La costumbre se hace ya inútil,
el mar de la inteligencia se esconde
cuando el azul de la luz se refleja
en lo escondido de la memoria.
Un destello sin sonido,
un melodrama de sensaciones
un abierto caracol de opiniones
la alegría de esa voz...
Todo es una simple adaptación:
a vivir contigo y sin tí,
a cumplir y a descumplir,
a organizar y desorganizar...
Lecturas, fechas, imágenes,
todo se aferra en los archivos,
todo menos la sensacion de lo fugaz,
que se escapa mucho antes...
Adaptaciones de Levante y de Poniente
por lo Boreal y por lo Austral,
pero la oralidad del mundo
traspasa esos mencionados límites...
Cada vez más y más opacos
se levantan los muros del clamor
contra las barreras de lo inusual
y por tanto cada vez mas anodino...

domingo, 11 de abril de 2010

VOLVER




A un dique seco se va la nave,
aparcada en el remanso sereno.
No hay movimiento, el agua tímida
se queda con tu reflejo de cristal...
y con la luz que desprende aquella sonrisa
aquel amanecer de sensaciones,
aquellos gestos tan tuyos...
Y cuando esto escribo lo recuerdo todo.
Lo que quiero y lo que no quiero
se junta en un solo camino en mi mente,
y como siempre vas en mi ayuda
y me socorres ante un ambiguo naufragio
ante una tumultuosa lluvia, de ahogo,
de ansiedad por lo que fue y lo que será...

domingo, 1 de noviembre de 2009

LA ROSA DEL AZAFRAN




Pequenica, resalada donde crece,
florece al despertar como la luna
como los cientos de estrellas
de un inmenso azafranal.
La lucha de un triste corazón
que aboga por tener un minuto de paz
por encontrar un atisbo de humildad
con esos colores naranjas, amoratados
que el dolor marca en la noche...
La inocencia de esa cara que amanece
que denota la ilusión, que despierta,
después de la madrugada, de la luz...
Corriente es el nuevo ardor que nos recorre
que en su principio nos invade
que nos etiqueta el alma con un suspiro
y con el aliento de otra esperanza
que renace con tu simple voz...

sábado, 3 de octubre de 2009

LA TARDE EMOCIONADA




Los cristales de mi mente se despejan
con una simple llamada me despiertas,
la luz abre paso a la ventana del corazón,
y tú, solo tú, estás ahí, esperándome...
Como siempre la reacción es como es
y tú, solo tú, eres culpable de ello...
Por eso, por todo, por lo mas, por lo demás
protagonizas mi tarde emocionada...

domingo, 27 de septiembre de 2009

HUELGA LINGÜÍSTICA




Desde el principio del estío, tan corto como placentero y agradable, por ende de su propia idiosincrasia meteorológica, me dicen algunos de mis buenos amigos que tengo el blog algo aletargado. Es la verdad, algunas veces he pensado en ponerme a escribir de las innumerables y alargadas experiencias que me han sobrevenido a lo largo de los días estivales... pero ¡me daba pereza lingüística! Si, yo que no suelo tener problemas de vocabulario, me he encontrado con una huelga manifiesta y algo perenne en mi modalidad idiomática, y a pesar de que he llegado a buenos acuerdos con las palabras, al final siempre se me rebotaban algunas de las mas problemáticas, para entretenerme en otra larga tanda de acuerdos y preacuerdos... Por eso y por todo ello, mi blog se encuentra huérfano de relatos y demás escritos en toda la estación estival, no sin darme cuenta de ello y a pesar de tener la firme proposición de solventar dicha situación lo antes posible... Mientras tanto esperaré a que las negociaciones con las rebeldes palabras causantes de esta huelga idiomática, den sus buenos frutos y pronto vuelva todo a la más estricta normalidad, con el inicio de este nuevo y magnífico curso...

domingo, 3 de mayo de 2009

ACASO LO SÉ YO...




Acaso lo sé yo... Esto fue lo que le dije a un amigo el otro día, cuando me inquirió en una amable conversación, sobre las causas por las que tenía un poquico abandonado este blog. El blog, mi blog, la prolongación de mis ideas, de mis pensamientos, de mis emociones, y de mis interiores... Le dije con afabilidad que no lo sabía, que esto es como los impulsos, que necesitas comunicarte contigo mismo y nada mejor que unas páginas vacías que esperan verse llenas con unas palabras que a veces te cuestan, otras te salen del alma y otras fluyen como si de un río se tratase por el cauce de todo tu entendimiento... ¡Pero que le voy a hacer! Llevo unos días, unas semanas, que hablo poco conmigo mismo, que estoy un poco extraviado en ese mi mundo interior, que me falta un algo que no se que es, pero que si que tengo presente; me mareo con los vaivenes del tiempo, con la inseguridad de la masa que se mueve en torno a mí, con los electrizantes cambios que te acechan y que te ennervan hasta el punto de agitarte interiormente...
Esto es así, y yo que me creía que era dueño de mi mismo, que controlaba lo que me atañía de cerca o de lejos, que tenía la certeza de muchas cosas... veo y compruebo que no es así, y que me atrae la posibilidad de dejarme llevar, de dejarme arrastrar por todo eso, porque en definitiva estoy agotado de actuar, de hacer bien mi papel, de expresar lo que quieren que exprese, de ser como se quiere que yo sea, de vender mi sonrisa, de articular las palabras que quieren escuchar, de vivir en la realidad que otros se montan y en la cual tengo mi sitio reservado... Mi niño interior me dice que grite, que salte, que baile, que me agite, que vaya por el camino de la contracorriente,que cante, que me ría a carcajada limpia, que es bueno saltarse alguna pequeña norma sin romperla, eso si, que salga a andar por esos mundos, que mire hacia adelante, que me centre en lo divertido, que me convierta en rey del optimismo, que no me pare en lo negativo, que busque esos ratos agradables y buenos, que viaje, que ande, que corra, que nade, que patine, que...
Y yo alguna vez me he parado a discutir con mi niño interior. ¿Acaso no soy yo así?
¿Acaso me ves de otra manera? ¿Acaso intentas liarme en la maraña de la desorganización más organizada? ¿Acaso...?
Y después de muchos más "acasos", llego a la conclusión de que no, no tengo que preocuparme porque soy como soy, aunque me rayen la cabeza pensamientos como este, y que no me tengo que esforzar nada, porque yo ya voy esforzado a tope... Simplemente me limito a vivir y dejar vivir, aprovechando esos momentos que nos acompañan siempre y componen nuestros destellos de felicidad, apoyándome en el bien de todos los demás... Así soy... Pero, ¿acaso lo sé yo?

sábado, 21 de febrero de 2009

EL DESCONCIERTO



Era otra tarde como las demás.
Juiciosa, justa en su propia media,
tiempo que recorría mis horas
disfrazándolas de minutos locos...
Y me sumo de nuevo en lo conocido
por desconocido para mí...
Era como si ya lo hubiera vivido anteriormente,
como esa sensación que nos asalta de vez en cuando,
creyendo que lo que está por suceder
ya sucedió en otra ocasión, en otro momento, en otra vida...
Y es que ese sentimiento de creer
que eres un ave volando en círculos
sobre su propia existencia, te abruma, te apabulla
y te entretiene comiendo en las maravillas de tu propio ingenio.
Tu estás ahí, frente a mí,
ofreciéndome lo que tanto ansio,
y me da temor, respeto, por no creer poder compartirlo,
por no saber hacia donde me dirijo...
Con tus palabras se genera de nuevo
el desconcierto de lo vivido.
Y como todo lo tuyo me viene en conjunto,
todo en un solo segundo se representa feliz,y con ese estilo...
Como viene siendo ya habitual ultimamente en mi,
me rondan cuestiones de tipo dubitativo
y es que ya no estoy para tanto desatino...
Cuando creo que ya estoy dispuesto a despegar de mi mismo,
algo me frena y me de la mano para mantenerme bien asido
a la situación preestablecida por el destino...
Yo me quiero oponer, porque nadie me ha consultado
ni me ha puesto sobre aviso,
por eso nado contracorriente y me esfuerzo por vivirlo,
aunque recuerde en cada momento
tu presencia cercana y tu aliento en mi mismo...
Así el sentirme de esta forma aunque me desconcierta
me hace, con la misma esencia tener conciencia de estar vivo,
y por vivo, vivir en mi, buscando la felicidad compartiéndola contigo,
y con los que están conmigo...

domingo, 8 de febrero de 2009

VENDAVALES



Masas de aire que se agitan
que se mueven tras la frontera del tiempo
y que te arrullan en su regazo
como si la vida se parara un momento.
Legado de un pasado que se derrite
que cuida de que de ello te empapes
y no se pierda después de que eso
te sumerja en el profundo abismo
de los recuerdos.
Pero, ¿qué seríamos sin ellos?
Acaso se puede, de un minuto a otro,
prescindir de lo vivido
como si jamás hubiera ocurrido.
¿De qué materia estamos hechos?
¡Si con cada uno removemos
un lado de lo pasado, sin pasarlo de nuevo!
Hay que ver, cuanta complicación
nos buscamos los humanos para transmitir
los sentimientos...
Con lo fácil que es decir un: ¡Te quiero!
Y, ¡ay! que damos vueltas y vueltas
y lo pensamos con detenimiento
y mientras cavilamos en como decirlo
se escapan esos momentos de compartimento.
Vana ilusión entonces,
que se lleva el vendaval del tiempo.
Como otros vendavales que acuden,
prestos a jugar con las horquillas
de nuestro cerebro,
y de sus circunloquios menos llevaderos.

sábado, 31 de enero de 2009

AQUELLAS TARDES DE CAFE



Otra vez se abre ante mí el libro de los recuerdos, y al cruzarme contigo me pongo a pensar de nuevo en aquellas tardes junto al recio cristal de aquel soñado café. Tu me dabas la mano por debajo de la mesa, no fuera que nos viesen, (ya ves, con esa timidez que nos comía a los dos por dentro y por fuera) que estaban mal vistas las demostraciones afectivas en público; como si el darse la mano fuera un deleznable delito moral... Yo simplemente te miraba a los ojos, y no hacía falta más. Tus ojos me lo decían todo, manteníamos la mirada insoslayablemente sin rubor, los gestos y el lenguaje visual actuaban por sí solos. Esos ojos penetraban en mí y escudriñaban el interior de mis sentimientos, y ante ellos yo me sentía como desnudo... Era incapaz de desistir de esa mirada a la vez suave y profunda... Yo respondía simplemente con tiernas caricias en el dorso de tu mano, y así podíamos pasar horas... La excusa del café era perfecta para mantener una conversación gestual, con a veces tan pocas palabras que el silencio se podía cortar, pero no echábamos de menos las palabras, todo estaba ya dicho...

jueves, 29 de enero de 2009

UNO DE ESOS DÍAS


Time Confusion. Art4Heart.Gallery

Hoy es de esos días... ¡Días de mucho, vísperas de nada!, como bien reza el refrán...Días de hartazgo, pero en el buen sentido de la palabra, yo no suelo ser, para nada, negativo. Soy positivista y en esa postura me inclino... Pero ante todo he de reconocer que, hoy estoy harto... De ser y de no ser, de querer y no querer, de hablar y de callar, de portarme y de no portarme... En definitiva harto... ¡Pero eso si! Siempre declarando que estar harto es... hasta bueno. ¿Y todo esto...? Pensarán ustedes, aguerridos lectores de este mi mar de dudas, que he perdido el norte... Pero eso nunca, porque yo el norte no lo puedo perder, ya que no se puede perder lo que no se tiene... Y el que diga que lo tiene pretende engañarse... Nadie somos dueños de las situaciones, sino que estas nos envuelven y nos enzarzan en sus aguas pantanosas, y valientes aquellos que saben vadearlas y salir airosos...¡Eso, sin duda, es un trabajo titánico! Pero ahí estamos poniendo siempre la mejor cara que tenemos, para mostrar que sí, que somos dueños de la situación; e ingenuos caemos en esa falacia que nos enfrenta a lo contrario, la situación es la que se adueña de nosotros y nos marca en la frente, como si de vulgar ganado se tratase, y perdón por la expresión.
Y es asi como me siento. Ultimamente no escribo, me decía esta mañana un buen amigo, y pensé yo al oir sus palabras que la razón le acompañaba... Pero es que llevo una racha de esos días en los que la situación me domina, me sobrepasa y me traspasa, aunque desde fuera no se note, ya hago yo ese gran esfuerzo sobrehumano, para mostrar mi mejor cara a la adversidad que me quiere rodear, y que yo la bailo, a ver si así la despisto y me olvida por algún tiempo... que no estaría mal. La inspiración también se ha vuelto contra mí, me señala con su dedo arrugado, diciéndome que ya me he dado por vencido, que ha ganado esta batalla contra mí... y nada más equivocada está... Ya que esta es solo una etapa más en la contracarrera de la vida y ahí estoy yo, preparándome como siempre para ser uno más en la maratón de la alegría y del misterio que rodea a las cosas buenas que hay en nuestro existir...

martes, 23 de diciembre de 2008

SOLO UN SEGUNDO



Solo un segundo me lleva pensar
en aquellas cosas que otrora me erguían
como pináculo inerte en el camino del destino...
¡Y me resulta increíble, inimaginable...!
Solo un segundo separa la idea, de su luz,
de la ruta de su libertad ante lo real
ante el aguante de los machaques del tiempo.
Tiempo perdido en las agujas del agua,
donde unos ojos te miran impunemente...
Tan azules que su ingenua mirada
te penetra con artimañas de emociones,
y te llevan a recuerdos de tiempos no tan remotos,
y convergen como en un punto de fuga mutuo,
y te horadan el corazón con una daga salvaje,
y te arrancan de lo más hondo una lágrima...
Que quiere correr, sensible, por tu cara
hasta la comisura de tus labios y alli,
pararse libremente a besar tu boca callada
enaltecida por la leve ansia de gritar en silencio
el apagado llanto que pulula por tu interior...
Triste destino para una lágrima de amor
de recuerdo desesperado por la ausencia impuesta
arañada y trastocada de la realidad,
pero nunca de lo profundo de la memoria...

domingo, 21 de diciembre de 2008

MOMENTOS





Es así. Rotundamente...¡si! La vida es una grandiosa suma de momentos. Yo me quedo con los gratos indudablemente... Pero..., ¡ay!, que tienden a fugarse por las esquinas de mi entendimiento. Y yo me confabulo para que resurjan, afloren de nuevo; porque ahí están y no se han perdido. Esto me pasa por confiado, por creer que perdurarán siempre en el mismo sitio de la memoria, y nada más vano... Se me escapan, se me traspapelan en la odisea del tiempo. Y yo no quiero eso.
-"Siempre quedarán los buenos momentos"-, suelen decir, aunque eso no es un fiel reflejo... Unos pocos momentos ingratos anulan a los que son algo menos, aunque solo sea por poco tiempo, ya que si esto fuera imperecedero... ¿quien sería capaz de soportar tan triste desasosiego?
Y así encerrado en estos devaneos, me esfuerzo por plasmar en el escrito todo lo que me asalta por dentro... Y que me hiere, me desafora, me abruma y me quiere llevar por caminos inciertos...¡Pero no! ¡Conmigo han dado en hueso! Sabré aferrarme al buen recuerdo de lo que nos queda aunque me rinda en ese intento...

sábado, 6 de diciembre de 2008

HUIDA



La distancia que nos separa nos une,
de casualidad en casualidad
el amor surge en una esquina,
sin que nadie lo busque, aparece...
¡No huyas! ¡Si lo haces, puede perderse!
Se hace difícil cualquier decisión...,
por temor a que no sea bello,
por respeto de que no te llene,
por ilusión de que sea lo que quieres,
por desazón de dejar la perdida soledad,
por la vana locura de un minuto,
por ese todo que te enaltece...
¿Será, o no será? Es un delirio
y te pierdes en sentimientos encontrados
que buscan entretenerte de la verdad
que ahí está, y no vuelve...
Y si la dejas escapar se fuga
con la imagen que has forjado en tu mente
de aquello que quieres y no puedes...
Y... ¿Por qué?...
Tal vez la indecisión de hacerle frente,
o la fobía que tienes por no dejarte ir,
o por la calentura que te da cuando te sumerges
en aquel pensamiento tuyo que no deja de ahogarte...
Vendrá a por mí, y no me resistiré,
o por lo menos eso pienso hoy...
Me dejaré llevar por la tenue partida
de un segundo en mis manos
llevado por la flaca ilusión de encontrarte...
Y me dejaré arrastrar por el carro del amor...
¿O tal vez no...? ¡No lo sé! ¡Esta indecisión mía!
Pero yo sigo con lo mío: ¡No huyas y hazle frente!
Tal vez así, alguno de estos fugaces días,
a mí también me llegue...

domingo, 30 de noviembre de 2008

EL CALENDARIO MAYA



En la Península de Yucatán, estado de México, entre Valladolid y Mérida, a las tres de la tarde en una parada en medio de una nada controlada, había un puestecito de artesanía local perdido en una semi selva atravesada por la línea recta que marcaba una carretera sin una curva, monótona y sin chispa... Era un día 18 de Abril de 1991, un calor húmedo y pegajoso inundaba el camino; al bajar del autobús y después de consumir unos refrescos aguados y almibarados, nos acercamos a curiosear entre los objetos que nos ofrecía el puesto que había a la izquierda del casi improvisado chiringuito que por toda decoración tenía un chamizo de hojas de palma con multitud de colgantes que apenas se movían debido a la inexistencia de la más mínima brisa en aquel preciso momento... Entre los muchos objetos me llamó la atención uno en concreto, que según el cartel escrito a mano con una caligrafía algo difícil de descifrar, se refería a una copia exacta del calendario de los mayas, habitantes del lugar en la época Precolombina. Después de interesarnos por él, el muchacho se esforzó por explicarnos las excelencias de la cultura maya, y nos ofreció imprimir en cuero cualquier fecha que le indicásemos en poco tiempo, por un módico precio, a lo cual muchos de los presentes accedieron plenamente convencidos, lo único que pedía el buen hombre es que se le adelantasen los dólares de su precio, para de algún modo asegurarse el trabajo y el dinero por su manufactura...
Como el autobús no esperaba varios viajeros se retiraron de la oferta, dejando al artesano con la miel en los labios, pero nosotros que empezábamos una ilusión de vida compartida y otra pareja más de Valencia, decidimos adelantarle el dinero (que al cambio de aquel entonces serían unas 1.000 ptas más o menos), sabiendo que no le iba a dar tiempo a hacer el mencionado tapiz-calendario..., más por ayudar a la economía del artesano que por otra cosa.
El hombre viendo que nos marchábamos sin nuestro objeto artesanal ya pagado, nos prometió que al día siguiente nos lo llevaría él mismo al hotel de Mérida, en el cual nos alojábamos. Dijimos que no se preocupase si no le daba tiempo, e incluso yo le dí la dirección de Murcia, para que me lo enviase, dándole unos dólares de más por los gastos que le ocasionaría el envío... Agradecido más que agradecido el hombre persistió en su promesa... Y marchamos para Mérida, pensando que habíamos hecho nuestra buena obra del día, sin tener nada claro que disfrutaríamos del calendario artesanal en nuestras manos al día siguiente, y más cuando desde el puestecito artesano hasta la ciudad había una distancia de unos 120 km... ¡Craso error!¡Qué desconfiados!
A la mañana siguiente, después de desayunar y cuando salimos a la calle para nuestra ruta matinal por Mérida, nos llevamos la sorpresa de que el buen artesano estaba sentado en la escalera de entrada al hotel con claros signos de cansancio y de agotamiento; en su mano llevaba, a modo de pergaminos, dos rollos de piel atados con una cinta de hoja de palma sin más envoltorios, ni más lujos... Al entablar conversación con Manuel que así se llamaba, después de entregarnos nuestros calendarios nos dijo que había viajado toda la noche para llegar a darnos el encargo, antes de que marcháramos de ruta turística... Lo sorprendente es que había venido en bicicleta y no precisamente de un último y moderno diseño... Nos quedamos de piedra al comprobar que había cumplido con su palabra a pesar de la distancia y de los obstáculos para llegar hasta nosotros... Y es que a veces la buena voluntad de la gente te coge de improviso, sesgando la fantasía y los prejuicios que nos montamos antes de tiempo, ante la desconfianza que impera a nuestro alrededor y que nos arrastra en su zigzagueante camino... Le ofrecimos una buena propina para que pudiese volver mejor a su casa, pero el hombre no la quiso tomar, alegando que el trabajo era el trabajo y que ya estaba bien pagado...
Para nosotros fue una lección de honradez y entereza sublime... ¿Verdad Juani?

domingo, 23 de noviembre de 2008

LUNA



Papi...¿Qué es la Luna?
-Pues un gigante desde atrás,
que ha perdido sus dos brazos
en una pelea con el mar.
Papi, pero... ¿qué es la Luna?
-Es un alfiler muy grande
para coger uno a uno los pliegues
que hay en la cúpula de la noche.
Si, pero entonces...¿qué es la Luna?
-Es una triste moneda que viajó
por el infinito camino estelar,
tras jugar con el aire a las escondidas...
Pero, papi...¿es hueca la Luna?
-No, es un enorme queso gruyere
que la Vía Láctea dejó caer
en una noche de primavera... a las tres.
Y... ¿tiene corazón la Luna?
-Si. Ese gigante desde atrás
tiene un corazón de colores
según la niña que la quiera mirar.
¡Ah!Y... ¿tiene pies la Luna?
-Uno está apoyado en el borde del mundo
y otro aplaca la furia de las olas
y los dos forman tu nombre... Victoria.
Y... ¿es buena la Luna?
-Es tan buena que todas las noches
recita sin parar versos que a los niños,
al oirlos les hacen descansar.
Papi...¿es bonita la Luna?
-Es como un pétalo de rosa fugado
de la paleta del triste pintor
que añora con nostalgia... su luz.
Papi ¡yo quiero a la Luna!
-Hija, la Luna ha tenido mucha suerte
y yo también, porque mi Luna eres tú.